Sunday, August 22, 2010

Libros



La actividad cultural latina en septiembre arranca con tres presentaciones de libros. Mientras Tanya Torres muestra un mundo de espiritualidad, Claudio Iván Remeseira, a través de una serie de ensayos ofrece un acercamiento a la latinidad en Nueva York y los cuentos de Daniel San Martín son presentados en la librería McNally Jackson

Las 7 Salves de La Magdalena

El viernes 10 de septiembre en la iglesia Saint Mark se presenta al público el trabajo de Raquel Z. Rivera y Tanya Torres. El proyecto comprende música, pinturas y un libro. Durante cinco años Raquel y Tanya han trabajado para desarrollar esta propuesta.

Tanya Torres es escritora y artista plástica. En 1999 fundó la Galería Mixta en el Barrio. La inquietud de esta creadora la ha llevado a presentar su trabajo a diversas comunidades. Además Tanya constantemente realiza talleres de escritura, pintura y realización de libros que no sólo se limitan al área de Nueva York: en el año 2005 dictó un taller en el Batey Palmarejo, República Dominicana.

El libro contiene la letra de una canción compuesta por Raquel Z. Rivera y una imagen de María Magdalena. Cada libro tiene una imagen pintada a mano por Tanya; cada palabra de los veintiún ejemplares de esta edición artesanal fue escrita a mano sobre papiro por Tanya.

Raquel Z. Rivera, realizadora de las canciones es co-editora de la antología Reggaeton (2009) y autora de New York Ricans from the Hip Hop Zone (2003). La raíz de las 7 Salves parte de manifestaciones de la devoción mariana en República Dominicana y Puerto Rico.

Las 7 Salves de La Magdalena

Presentación de CD y muestra de arte

De Raquel Z. Rivera y Tanya Torres

St. Mark’s Church-in-the-Bowery.

131 East 10th Street, New York City

Viernes 10 de septiembre, 7:00pm.


Hispanic New York and The Latinoization of the United States

El miércoles 15 de septiembre, a las 6:00pm en Columbia University se llevará a cabo la presentación del libro Hispanic New York, editado por Claudio Iván Remeseira.

Hispanic New York recoge 22 trabajos de autores que a través de la historia han brindado diversas perspectivas sobre la población latina en Nueva York. Entre los escritores figura Gabriel Haslip-Viera quien aborda la evolución de la comunidad latina en la ciudad desde el siglo XIX hasta finales del siglo XX. En Nueva York, José Martí desarrolló una actividad literaria fundamental en el desarrollo de la literatura en castellano. El curador y artista plástico Luis Pérez-Oramas, de origen venezolano, aborda el tema de los latinos desde la perspectiva de las artes plásticas.

En el acto se llevará a cabo el panel Hispanic New York and The Latinoization of the United States, integrado por Paul Berman, Gabriel Haslip-Viera, Frances Negrón-Muntaner, Milagros Ricourt, Viginia Sánchez Korrol y Claudio Iván Remeseira; el panel será moderado por Ray Suárez.

Hispanic New York and The Latinoization of the United States

Columbia University.

Davis Auditórium, Morris A. Schapiro Center.

530 West 120th Street, entre Broadway y Ámsterdam.

Miércoles 15 de septiembre, 6:00pm

Amoralejas en la librería McNally Jackson

El viernes 17 de septiembre a las 7:00pm la librería McNally Jackson presenta Amoralejas del escritor argentino Daniel E. San Martín. Amoralejas es una recopilación de relatos breves; algunos de ellos han sido traducidos al inglés y al portugués.

McNally Jackson Books.

52 Prince Street, Manhattan.

Saturday, August 14, 2010

Entre el escenario y el video



Además de sus labores detrás de la escena hispana, la teatrera Cleo Vivas Rojas dirige el video de la pieza Sigo creyendo interpretada por Erick Casal.

Cleo Vivas Rojas reside en Nueva York desde 1997, ciudad a la que “adopté como mía. Especialmente en Astoria en donde vivo, siento que es mía y que soy parte de ella”, afirma la teatrera.

Uno de sus primeros trabajos en la ciudad fue la producción de El mono astronauta de Fernando Tanajura Menezes; posteriormente colabora con Teatro IATI, “haciendo de todo un poco” como ella señala. En Teatro Círculo se desempeñó como gerente general y regidora de escena; en el Teatro Rodante Puertorriqueño estuvo de coordinadora de producción para la unidad de dramaturgia y recién acaba de terminar la muestra de la unidad de entrenamiento Raúl Juliá de dicho grupo.

“Trabajé para SEA en la producción de Pino Nacho como operadora de luces. Actualmente trabajo en mi octava gira de verano en Teatro Pregones, en el que además me he desempeñado como técnico de luces y sonido para varias producciones. Con Producciones Marañao estoy como regidora de escena y técnico. Constantemente trabajo para un grupo o para el otro como freelance” puntualiza Cleo.

Pasar por estas agrupaciones brinda a la teatrera venezolana una perspectiva de la escena hispana. Ella señala que “todos tienen presupuesto limitado y eso influye a que una tenga que trabajar más, haciendo tareas que no están en el job description. Eso tiene su pro: una va conociendo cada área y definitivamente aprende a ingeniárselas para que las cosas salgan y salgan bien”.

“Por esa misma razón del presupuesto limitado –continúa la teatrera- muchos de los grupos ensayan en las noches y los fines de semana, después de nuestros respectivos trabajos diarios. Una no tiene el mismo rendimiento que si sólo pudiéramos dedicarnos a hacer teatro”.

En ese contexto, Cleo destaca la labor del actor, que por lo general tiene un oficio con el que se mantiene para después ensayar horas: “Tengo que quitarme el sombrero delante de los actores que hacen un esfuerzo enorme para poder estar en las tablas e irradiar esa energía, darle vida a todos esos personajes”.

Vivas Rojas tiene una visión pragmática de cómo el teatro hispano podría mejorar: “Si tienes $500.00 no hagas una obra con 10 actores, 1 técnico (que haga luz, sonido, video y traducción simultánea) y 1 diseñador (de vestuario, escenografía, peinado y maquillaje) para pagarle $10 a cada uno. Haz un monólogo, haz un montaje simple. Date tu tiempo para hacer la producción. No tienes que montar una obra de hoy para mañana”.

“Calcula –prosigue Cleo- al menos unos 6 meses. Así tienes el tiempo de ensamblar tu grupo de trabajo. Busca el equipo técnico, distribuye el libreto y te reúnes con ellos para discutir el estilo, la atmósfera, de que es lo que deseas lograr. Haz tu casting con tiempo y antes de empezar los ensayos dale a los actores el libreto para que se lo memoricen. Antes de empezar a ensayar, haz reuniones de mesa para que el actor pueda crear un personaje, para que todos entiendan la relación entre los personajes, para que analicen el texto”.

En esta postura, es relevante la difusión: “Calcula el tiempo de montaje y por supuesto con tiempo puedes hacer una mejor promoción que es la parte mas difícil del teatro. Vender funciones, conseguir a la gente que va a ver la obra, ¡cómo duele abrir para un público de uno! Sin público no tiene sentido el esfuerzo”, agrega Cleo.

Detrás de la cámara

Egresada de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, Claudia en sus tiempos de estudiante montó una productora de videos, que por lo general eran educacionales y corporativos.

En su experiencia con el video señala que: “tienes que trabajar con muchos elementos. Tienes lenguajes adicionales como los planos de cámara, el sonido es otra dimensión, la iluminación es un elemento crucial, sin luz no hay video. El lenguaje que utilizas en edición es el que finalmente lleva el mensaje”.

En un viaje a Atlanta conoce al músico venezolano Erick Casal quien ganó el primer premio del Festival de las Américas que se celebra en esa ciudad y quien recientemente lanzó su primer álbum Canto a ti. El intérprete le ofreció realizar el video promocional con el tema Sigo creyendo, producido por Let Green Go.

“Yo quería expresar la historia que cuenta la canción: amor-desamor-dolor-dejar ir-volver a empezar, con una narrativa simple y lineal. Quizá un poco teatral y más actuado aprovechando que Erick también es actor y por mi propia experiencia teatral, pero claro no podía dejar de un lado la canción que es la razón del video. Y bueno, puedes ver los resultados en el video”, finaliza Cleo.

Festival Latino de Queens: más allá del escenario






Con la presentación de doce eventos de diversas disciplinas artísticas, el pasado domingo 8 de agosto culminó el Chase Latino Cultural Festival 2010, realizado en las instalaciones de Queens Theatre in the Park, condado de Queens, bajo la dirección artística de Claudia Norman.

Esta edición del festival, la número catorce, mostró una programación de calidad con diversas disciplinas como danza contemporánea, tango, rock, música afro-peruana y folklore colombiano.

Aparte de la diversidad, entre los artistas presentados prevalece la preocupación de que sus propuestas trasciendan el espectáculo. Por ejemplo, en el memorable concierto del León Gieco, el espectador a través del uso del video pudo tener una idea de la evolución del artista argentino, así como su relación con manifestaciones culturales de grupos menos favorecidos. En entrevistas realizadas, algunos participantes comentaron cómo sus respectivos proyectos artísticos van más allá de la presentación.

CONTRA-TIEMPO, es un grupo de danza radicado en Los Ángeles. Su directora artística, Ana María Álvarez, declara que: “la compañía está comprometida con la comunidad de Los Ángeles con la que compartimos nuestra labor. Usualmente las organizaciones que nos contratan lo hacen para presentar el espectáculo y además para realizar talleres con los miembros de la comunidad, lo que nos permite hablar, danzar y conectarnos con la gente en cada lugar que nos presentamos”.

Coreografías como Plástico tienen un elemento crítico, “comentario cómico y grotesco de la fachada ‘plástica’ de la salsa, una forma de baile que comenzó como una voz para la gente común y una expresión de historia, poder y opinión que ha sido transformada en una exageración apolítica e hiper-sexual del cuerpo latino,” comenta la coreógrafa.

Otra de las coreografías presentadas tiene el nombre de la agrupación; CONTRA-TIEMPO “es una pieza sobre encontrar tu voz, acerca de ser parte de algo mayor que tú mismo”, afirma Ana María.

Al preguntársele sobre la trascendencia que ha adquirido la música afro-peruana y el rol que ha tenido en este proceso, Susana Baca señala que: “me ha tocado presentarme en escenarios muy importantes del mundo y creo haber contribuido a que la cultura afro-peruana, y por tanto la música, se conozca internacionalmente. No he sido la única; hay trabajos importantes desde la investigación, recopilación y difusión en el ambiente académico que también han abierto puertas para la cultura afro-peruana”.

Baca, junto a su esposo Ricardo Pereira, en 1992 fundó en Lima el Instituto Negrocontinuo, con el fin de explorar y difundir la cultura afro-peruana. Haciendo un balance sobre el aporte del centro, la intérprete comenta: “Puedo decir que Negrocontinuo cumplió sus expectativas, cuarenta y dos jóvenes músicos son nuestro legado”.

“Desde la perspectiva empresarial –continúa Susana- fue una vanguardista idea que no logró cambiar en ese momento los hábitos de entender la música como otra profesión. Ahora dos importantes universidades del Perú han asumido el reto de la enseñanza de la música. Actualmente Negrocontinuo es un centro de investigación y experimentación musical que ha venido dando talleres de Revaloración Cultural a jóvenes y niños campesinos y recibe la visita permanente de jóvenes creadores”.

Para el músico cubano Carlos Varela, considerado como exponente de la Novísima Trova, la música es vehículo de acercamiento y reconciliación: “Es muy emocionante descubrir como en cada canción muchos cubanos se reencuentran con su barrio, con su historia, su generación, sus amigos, su familia y su país”.

Sobre posibles lecturas políticas a sus letras, como por ejemplo la canción Guillermo Tell, que relata el enfrentamiento entre dos generaciones, Varela comenta que: ”no es raro que todo en Cuba y lo que venga de Cuba tenga una lectura política. Eso ya es parte de nuestra religión”.

“Cuando escribí Guillermo Tell –continúa Varela- me podía imaginar que mucha gente le daría alguna lectura política, pero no me preocupa porque también sé que mucha otra gente le da lecturas mucho más amplias, más humanas, más poéticamente abarcadoras y más universales. La gente tiene el derecho de darle la lectura que quiera a las canciones. Una vez que la terminas y las echas a volar, estas canciones se vuelven suyas”.

“En mi opinión, la música y el arte pueden ayudar mucho más al acercamiento y a la reconciliación entre nuestros países que la política. Algo que necesitamos mucho luego de tantos años de acritud, silencio y separación,” finaliza Varela.

Procedente de Colombia, Jorge Velosa presentó su concierto de música carranguera que, según él, “es un género joven, del interior colombiano, interpretada en cuerdas y voces, que le canta a la vida cotidiana de los habitantes de nuestra región, y que ya goza de un reconocimiento nacional”.

Piezas del campo colombiano echan “mano de mi crianza familiar, del entorno en el que he vivido, de lo que otros han dicho y hecho, y de la convicción de nada mejor que el humor cuando de criticar se trata” acota Velosa.

La presentación en un mismo espacio de estos artistas que además de su talento tienen una postura sobre las relaciones que mantienen con su medio brinda, además de entretenimiento, un elemento reflexivo al Festival Latino de Queens.

Sunday, August 8, 2010

Sabores y recuerdos


La versión en inglés de La memoria es un affaire culinario, de Graciela Berger Wegsman, se presenta el miércoles 18, viernes 20 y sábado 21 de agosto en el Manhattan Repertory Theatre.

Carina estudia arte en Nueva York; vive entre un presente promisorio y un pasado trágico: su madre, Blanca, desapareció durante la última dictadura militar en Argentina. La estudiante de 36 años recibe la visita de su hermana Flor y de Pablo, el novio de ésta. Se entera de un secreto familiar que cambia su vida: Blanca estaba embarazada cuando fue secuestrada por los militares.

La memoria es un affaire culinario obtuvo un reconocimiento en el concurso Nuestras Voces 2007, organizado el Repertorio Español de Manhattan y que se dedica a promocionar la dramaturgia hispana centrándose en el tema de la inmigración.

“En mi obra aparece la comida como reminiscencia” afirma Graciela. Sabores y olores traen recuerdos, reviven momentos. En el caso específico de los inmigrantes, la comida tiene el poder de evocar lugares que se quedan en la distancia.

La dictadura que alteró la vida de un país es vista desde la contemporaneidad de personajes que aún sufren los efectos del gobierno de facto que se mantuvo hasta 1983 y que, entre otros, desmembró familias. “En la obra es la segunda generación que carga con eso” comenta Graciela.

La necesidad de escribir esta pieza se da, entre otros motivos, porque: “a veces los norteamericanos no saben mucho sobre América Latina. Las dictaduras son horribles todas; desgraciadamente ha habido muchas dictaduras en América Latina y hay muchos que no lo saben. Con esta pieza me gustaría que los norteamericanos aprendieran un poco de nuestra historia”.

Graciela además tiene otra pieza, El sueño de Claudia Jade, que obtuvo el segundo premio en la categoría Hispanos en USA but sin estereotipos del Concurso Hispanoamericano de Dramaturgia del Banco Interamericano de Desarrollo. Graciela, entre otros oficios es traductora, por lo que las piezas tienen versiones en español e inglés.

Como dramaturga local, la escritora enfrenta obstáculos para que sus obras sean llevadas a escena por lo que optó por producirla ella. Producir es un “quilombo,” como lo califica la autora; el tiempo para escribir debe dar paso a las audiciones, escenografía, vestuario, prensa y todo lo que rodea a la realización de una obra: “me gustaría ser del Renacimiento y tener un mecenas”, agrega Graciela.

Sin embargo, varias son las recompensas al realizar una aventura como ésta. Los amigos se hicieron solidarios; la directora Heather Violanti ayudó mucho con la estructura de la pieza; la escritora encontró actores latinos de gran calidad.

El elenco está integrado por intérpretes de diversos orígenes: Mariana Parma, de ascendencia uruguaya; Michelle Concha, de origen colombiano; Ydaiber Orozco, de Venezuela; Miguel Belmonte, catalán; Benjamín Joseph, norteamericano y Juan Villarreal, de Argentina.

Otro elemento que destaca en la propuesta es la voz de la mujer para narrar la historia: “Me gusta que la mujer tenga voz a través de los personajes” termina Graciela.

La memoria es un asunto culinario, escrita y producida por Graciela Berger Wegsman; dirigida por Heather Violanti. Escenografía: Mariano Cinat. En inglés. Manhattan Repertory Theatre, 303 Oeste de la Calle 42, tercer piso, Manhattan. Boletos $20. Funciones miércoles 18, viernes 20 y sábado 21 de agosto, 9:00pm. Información: 646 329-6588.

Foto: Jorge Ochoa


Sunday, August 1, 2010

EL Apagón gira con Pregones y PRTT


Teatro Pregones y el Teatro Rodante Puertorriqueño presentan El Apagón en la gira de verano 2010 del 14 al 29 de agosto.

La vida de Teatro Pregones bien podría ser la vida de un inmigrante. A finales de los años setenta, un grupo de teatreros de origen puertorriqueño buscaron desarrollar propuestas alternas a las que se presentaban en la cartelera hispana. La idea era incorporar el carácter social del teatro y llevarlo a comunidades que no tenían acceso a éste.

Sin recursos, pero con un poco de suerte, ganas y talento, ensayaron en la clandestinidad su primera producción, La Colección: 100 años de teatro puertorriqueño, gracias a los buenos oficios de un amigo que trabajaba en un teatro Off-Broadway, en el que además osaron estrenar la pieza.

Pasaron años de ensayos, estrenos, mudanzas, ajustes en los que se ha desarrollado la relación entre grupo y comunidad, en los que se ha decantado una estética. El otrora grupo de jóvenes audaces, ha desarrollado, además de producciones teatrales, programas de danza, de música urbana y folklórica, el concurso de dramaturgia Proyecto Asunción, así como talleres y giras. Y recordando sus orígenes, Teatro Pregones tiene sus puertas abiertas a proyectos de teatreros de pocos recursos.

Un aspecto característico de las propuestas de Pregones es el acercamiento al texto dramático. El texto puede provenir de ensayos, narrativa o poesía para armar el trabajo en conjunto con la participación activa de actores, músicos y diseñadores bajo la coordinación del director.

En este repertorio entran piezas que aportan a la definición de la identidad puertorriqueña en Nueva York como La rosa roja, basada en escritos de Jesús Colón; cuentos que muestran una historia marginal y fascinante como Vivir del cuento de Manuel Ramos Otero texto base del montaje Aloha Boricua. En los espacios de Pregones se presentan además trabajos de autores locales como Mi última noche con Rubén Blades de Tere Martínez, referencia en la dramaturgia hispana de la ciudad. Sea dicho, mis piezas Cariaquito Morao (1996) y Blanco (2006) vieron la luz gracias a Pregones.

Para la gira de verano 2010 la agrupación une esfuerzos con el Teatro Rodante Puertorriqueño, referencia de la escena hispana neoyorquina contemporánea. Fundado en 1967 y dirigido por Miriam Colón, la agrupación durante más de cuatro décadas ha representado obras de autores latinoamericanos, ha realizado giras a comunidades populares y además lleva a cabo uno de los más reconocidos talleres de dramaturgia.

La pieza seleccionada para la gira de Pregones y el Teatro Rodante Puertorriqueño es El Apagón. Basada en La noche que volvimos a ser gente del puertorriqueño José Luis González, relata cómo un obrero desesperado porque su hijo está por nacer, y junto a su amigo Trompoloco, es sorprendido en el subway de Nueva York. por un apagón haciendo trayecto de Brooklyn a El Barrio

La situación extraordinaria da pie para abordar temas como la vida y la muerte, las relaciones entre distintos grupos de la ciudad, el sentido de solidaridad en el seno de una comunidad marginada. El personaje en su discurso simple, a veces humorístico, ofrece reflexiones tales como que el ser urbano está tan inmerso en su rutina que "ya se nos había olvidado que las estrellas existían".

Las representaciones en espacios abiertos no cuentan con recursos como escenografía e iluminación presentes en la sala de teatro. Por ello, los actores deben potenciar sus cualidades. El elenco de El Apagón está integrado por Omar Pérez y Johary Ramos talentosos actores quienes cantan y bailan además de actuar. Pérez y Ramos cuentan con la complicad de los músicos Anthony Carrillo (percusión), Waldo Chávez (bajo), Desmar Guevara (teclados) y Alberto Toro (flauta), quienes ejecutan piezas populares de la décadas de los cincuenta y los sesenta, bajo la dirección general de Jorge Merced.

Calendario de presentaciones de El Apagón:

Sábado 14 de Agosto 14, 6PM y domingo 15, 2:00pm
Teatro Pregones, 571 Walton Avenue, Bronx.

Miércoles 18. 12:00m
Brooklyn Borough Hall/Columbus Park (entre Court Adam y Joralemon), Brooklyn.

Jueves 19, 6:00PM
Parque Ramón Aponte, Oeste de la calle 47 entre las avenidas Octava y Novena, Manhattan.

Viernes 20, 1:00PM
Jardín de la Calle 103, entre las avenidas Lexington y Park, Manhattan.

Jueves 26, 6PM,

Father Gigante Plaza, Tiffany Street & Southern Blvd, Bronx.

Domingo 29

Concha Acústica de Parque Central, entrada por la Calle 72 y Central Park West, Manhattan.

Entrada gratis. Información: 718-585-1202 / www.pregones.org

Saturday, July 24, 2010

Entre la cama y la yola

Cama para dos, dirigida por Diana Chery. En la foto: Yanko Bakulic y
Eva Cristina Vásquez. Imagen: Johanna Ramírez

Uno de los autores que suma su voz a la dramaturgia hispana es Álex Vásquez. Originario de Ojo de Agua, pueblo de la provincia Hermanas Mirabal, República Dominicana, Álex llega a Nueva York a los ocho años. En New School University obtiene una maestría en Administración de Organizaciones sin Fines de Lucro.

El escritor dominicano ha realizado talleres en Ollantay Center for the Arts, Danisarte, IATI, Teatro Rodante Puertorriqueño, Cherry Lane Theater y ha tomado clases de dramaturgia y cine a nivel de postgrado en The New School.

Su producción dramatúrgica está conformada por La última palabra, Yoleros, Cada vagón es un mundo, de las que se han realizado lecturas dramatizadas, y Cama para dos, ganadora del concurso de dramaturgia de Teatro IATI Abdón Villamizar 2008, producida al año siguiente.

Álex Vásquez escribe teatro porque: “Me gusta crear situaciones dramáticas y ver cómo mis personajes tratan de salir de ellas. Escribir me ayuda a escapar a otro mundo donde mis personajes son libres para hacer lo que quieran”.

Cama para dos

Una pareja de recién casados enfrenta problemas en su relación. Horarios que no coinciden, las funciones que dan a la cama, las distintas maneras de expresarse forman parte de este cotidiano. La percepción del mundo y de sí mismo hace que el protagonista se sienta confuso; acude a un psicólogo poco convencional. De este modo, Vásquez plantea el conflicto de la convivencia en la sociedad contemporánea; otro tema que explora es la influencia de las imágenes preconcebidas: el doctor parece no ser bueno porque no responde a un estereotipo.

La pieza fue producida para el Performing Arts Marathon y se programaron dos funciones. Optimista, el autor afirma que: “dos veces es mejor que nada. Fue como ir a cenar y sólo pude comer el aperitivo. Me quedé con muchas ganas, hambre, deseos de hacer algo más con la obra, pero no se pudo”.

Sobre el montaje de Cama para dos, Álex comenta que: “Me gustó mucho porque vi el todo proceso desde que escribí la obra hasta ver el último espectador salir del teatro. Ver cómo la obra se desarrollaba, la visión de la directora, Diana Chery y la búsqueda de la interpretación en los ensayos por parte de los actores, conforman una experiencia en la que aprendí muchísimo”. El elenco estuvo integrado por Eva Cristina Vásquez, Yanko Bakulic y Fabián González.

Yoleros

Dos hombres y una mujer deciden atravesar el mar en yola persiguiendo la esperanza de iniciar una vida digna, negada hasta ese momento. Diversas situaciones, alguna creadas por el azar, se apoderan de esa travesía donde se juntan mitos y el instinto de supervivencia. Pocas veces, tal vez ninguna, un dramaturgo hispano ha enfrentado la temática de la migración clandestina de la República Dominicana a través del Canal de la Mona. “Yoleros ha sido la obra que he trabajado más y la que ha tenido más lecturas. El tema me llevó a escribir una obra dedicada a las personas que hacen estos viajes” afirma Álex.

“Actualmente –continúa el autor- organizo ideas para hacer algo con esta pieza. Quizás para la celebración de la independencia de la Republica Dominicana en febrero del 2011…Ya veremos”.

El riesgo en Nueva York.

Sobre la relación entre teatro y dramaturgia en Nueva York, Álex piensa que el teatro hispano procura no correr riesgos debido al factor económico; además acusa la necesidad de éste de complacer a mucha gente lo que afecta la creatividad.

“Creo que dramaturgos con más experiencia podrán manejar esta situación. Lo que pasa también, es que cuando hay teatros con presupuestos limitados, sienten que no pueden tomar el riesgo con algo que no garantiza éxito en la taquilla. Por eso es que muchas, no todas, de las obras producidas en español son conocidas y tienen buenos resultados económicos” comenta Álex.

El autor quisqueyano busca soluciones a este panorama. Por ello creó un colectivo, Teatrica, cuya misión es “coproducir obras con otros teatros para disminuir el riesgo financiero y producir obras originales. Este proyecto también busca la manera de promover el teatro, desarrollar una nueva audiencia, y llevar el teatro a lugares donde no ha llegado” finaliza Álex Vásquez.

Friday, July 16, 2010

¿Apoye nuestro teatro o mírate en este espejo?

Días atrás, no recuerdo si leyendo el periódico o un correo electrónico, encontré de nuevo la tan temida frase: “Apoye nuestro teatro”. La oración, que pensaba extraviada en el olvido, resonó como un grito: el grito de la gente que hace décadas inventa realidades en las artes escénicas en español . “Apoye nuestro teatro” resume los inconvenientes de los que hacen teatro en esta ciudad.

Desde que por vez primera leí las tres palabras me parecieron un pedido, una queja. En una de las acepciones del DRAE, “apoyar” es ayudar. En vez de convidar, se pide auxilio. En vez de invitar, se suplica asistencia. Necesitado y relegado, el teatro no se promueve por el impacto que podría causar sobre la audiencia por sus logros estéticos sino que se apela a la afiliación cultural.

Otro elemento capcioso es el tono con el que la frase se dirige al lector. Ese “apoye” respetuoso y distante da a pensar que el público y los teatreros no se conocen, que están separados, que viven en mundos apartes. Pareciera que el teatro, hecho que se origina en una comunidad, no es conocido por ésta, que se han levantado estereotipos infranqueables: a lo mejor es una actividad elitesca, tal vez pobre, pero hay que apoyarla porque es “nuestra”.

Lo de “nuestro” es más complejo. ¿Qué es lo nuestro? De tanto leer la frase grabada en notas de prensa y hojas volantes, he llegado a la conclusión que lo “nuestro” se refiere al teatro en español, realizado por actores y un equipo de producción mayoritariamente hispano.

Es limitada la asistencia del público –con sus excepciones- a las obras de teatro hispanas. Una producción teatral es una actividad que no se mantiene por los ingresos de taquilla; en el mejor de los casos llega a reponer la inversión. En esa dinámica entran los costos de las salas de ensayo, de las salas de teatro, la asignación de fondos públicos para los grupos estables, las temporadas generalmente limitadas a tres, cuatro semanas.

En ese rosario de factores está la falta de documentación lo que supone dos ausencias. La ausencia del público: propuestas cuyos méritos habrían merecido ser vistas, han pasado sin pena ni gloria. Una futura historia es la segunda ausencia; más de cien años de teatro en Nueva York son poco conocidos: “nuestro” teatro pareciera inventarse y desaparecer con cada generación. Como actos aislados están, entre otras publicaciones, la revista Ollantay; Teatro: Hispanic Theatre in New York City 1920-1976 (Museo del Barrio & Off-Off Broadway Alliance, 1977) de Pablo Figueroa; Nuestro New York: An Anthology of Puerto Rican Plays (Penguin Group, 1994) editado por John Antush; Pregones Theatre: A Theatre for Social Change in the South Bronx (Routledge, 2003) de Eva Cristina Vásquez; la antología Se vende, se alquila o se regala de Editorial Campana (2008). Un dato curioso: el Ateneo Puertorriqueño dedicó su boletín enero-julio 2006 al teatro niuyorican.

En un mundo ideal en vez de pedir ayuda para mantener vivo al teatro hispano, el asunto sería llamar a compartir, experimentar, confrontar. En el mundo real las cosas funcionan de otro modo y aunque con recelo, entiendo a los que usan “Apoye nuestro teatro”. Al fin y al cabo se intenta convertir en conjuro, de poco alcance, para llenar salas. Sin embargo, en el “nuestro” no entran los escritores hispanos, y si entran es esporádicamente, como para no quejarse.

Parte del conflicto es la relativa presencia de la dramaturgia local. Entiéndase: no es cuestionar la producción de dramaturgos latinoamericanos en la escena neoyorquina. Es revisar el por qué la ausencia de los autores del patio, que al no ser parte integral de “nuestro” teatro no tienen proyección, a pesar de iniciativas como la de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) y la de Hispanic Organization of Latin Actors (HOLA) que en el 2006 por vez primera formalizaron sendos reconocimientos a la dramaturgia.

En entrevista realizada al autor José de la Rosa éste comenta que: “El teatro es un espejo de la sociedad y el público debería asomarse a ese espejo” (La otredad 142). De la Rosa está consciente que la dramaturgia hispana, al menos en teoría, recoge, modela y cuestiona las experiencias de la comunidad hispana.

Entonces, en vez de pedir apoyo, lo ideal sería en invitar a la gente en mirarse en su espejo. Y para que ese espejo refleje con intensidad, es necesario que en parte de su superficie estén las imágenes de los dramaturgos locales. Ahí será verdaderamente nuestro teatro, sin comillas.

García Gámez, Pablo. La Otredad: Dramaturgos hispanos del teatro hispanohablante de Nueva York. Diss. York College CUNY, 2008. Print.

Foto: Diana Chery y Carlos Alberto Valencia en Aviones de papel, de Diana Chery (2006).